Los primeros emprendedores Start nos presentan sus proyectos

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startlogoMientras empieza la cuenta atrás para la segunda convocatoria del proyecto Start, y con el estímulo que supone su adhesión al sello “Estrategia de emprendimiento y empleo joven 2013/2016” del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, nos acercamos a la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid (ETSIT-UPM) para conocer a Ignacio Vaquero, Javier Cantón y Jonathan H. Yrula. Ellos son la primera «hornada» de emprendedores que ha surgido a la luz del proyecto que promueven Cátedra Orange  y la Universidad Politécnica de Madrid, precisamente en la ETSIT-UPM, sede de nuestra Cátedra.

Lo primero que nos llama la atención es su juventud. Jonathan tiene solo 21 años y sus compañeros no son mucho mayores: Javier tiene 24 e Ignacio 22. Aún así, cuentan con la combinación necesaria de ideas, iniciativa e ilusión para convertise en los primeros estudiantes cuyos Trabajos de Fin de Grado (TFG) han sido seleccionados por la Cátedra Orange como los proyectos de emprendimiento con más posibilidades de convertirse en una «startup».

Porque en eso consiste Start. En identificar a estos nuevos emprendedores y acompañarles y apoyarles en su aventura para desarrollar un proyecto de negocio que podría, en el futuro, llegar a ser en una próspera empresa de base tecnológica.

Y para que este sueño se convierta en realidad, a lo largo de seis meses, estos tres jóvenes dispondrán de una formación personalizada y de tutorías periódicas orientadas a dotarles de las capacidades necesarias para el desarrollo de un proyecto empresarial. Aprenderán cuestiones legales, financieras, comerciales, de marketing, etc., que habitualmente no recibe un estudiante de ‘teleco’ y que también son necesarias para convertir una idea en un plan de negocio. Este apoyo formativo se lo prestan no solo profesionales de Orange o sus tutores en la universidad, sino también expertos de B-Able (empresa especializada en el lanzamiento al mercado de Startups tecnológicas) y Secot – Voluntariado Senior de Asesoramiento Empresarial.

Jonathan_Yrula¿Y en qué consisten esas ideas por las cuales han sido elegidos? Jonathan, el más joven de los tres, lanzó el pasado 28 de febrero -coincidiendo con el Día Mundial de las Enfermedades Raras- su red social  HealthEye, una iniciativa de emprendimiento social que pretende conectar a personas afectadas por este tipo de dolencias tan desconocidas. Inspirado por la experiencia de su propia madre, aquejada de epilepsia, Jonathan ideó esta comunidad porque “quería ayudar a conectarlas, que conozcan a otras personas como ellos y también compartan cómo vivir su enfermedad. Así ayudarán a otros también a llevar su día a día”.

Solo lleva unas semanas en el aire y la red ya tiene 15 usuarios e incluso su primer caso de éxito. “A través de HealthEye se han conocido dos personas con hepatitis autoinmune, que es una enfermedad dentro de las raras muy raras, por lo que aún no hay ninguna asociación sobre ella España. La quieren montar ellos mismos porque se han conocido a través de HealthEye”, nos cuenta un satisfecho Jonathan.Ignacio_Vaquero

Un proyecto muy distinto del que nos habla su compañero Ignacio, más interesado por la tecnología y la telemática y que por ello trabaja junto a su tutor, Joaquín Salvachúa (profesor titular del Departamento de Telemática de la ETSIT-UPM y codirector de la Cátedra Orange) en lo que podríamos describir como un mercado mayorista de minutos y datos.

“Todos tenemos nuestras tarifas con un límite de minutos y datos al mes. Habrá gente que se quede corta y habrá gente que necesite más de lo que tiene. Se trata de equilibrar la balanza y que los que se pasan de consumo puedan comprar minutos de más y que los que se queden cortos puedan venderlos”. Esto se haría a través una página web a modo de interfaz para los usuarios, en la que Ignacio actualmente está trabajando.

Aún quedan muchos detalles por perfilar, nos dice, ya que la iniciativa podría llevarse a cabo a través de un acuerdo con los operadores de red actualmente existentes en el mercado o convirtiéndose en un operador móvil virtual. En todo caso, es un proyecto ilusionante para un apasionado por la tecnología que hasta ahora ni se planteaba convertirse en su propio jefe. Aunque para Ignacio lo idea sería ir de la mano con un socio. «Alguien que se dedicara al día a día del negocio para que yo pudiera enfocarme en la parte técnica, a cacharrear”, nos dice riendo.

Quien siempre tuvo cJavier_Cantonlaro que quería ser emprendedor y empresario es nuestro tercer aventurero, Javier, quizá movido por su propio padre, fundador de Citelia, un pequeño operador móvil virtual que cumple ya su primer año de vida. Por ello, cuando vio la convocatoria de Start, la luz se hizo en su mente.

La idea, sin embargo, tuvo como inspiración a uno de sus profesores de carrera, que un día se preguntó cuánto le costaría a la universidad esa línea fija que tiene en su despacho y que nunca utiliza. Y de ahí vino su proyecto de trabajar en la convergencia fijo-móvil, ahora tan de moda, pero con un servidor en la nube. “Como a la gente no le gusta tener dos teléfonos pero en cambio si quiere tener las dos numeraciones (la fija para el trabajo y la móvil para lo personal), estamos intentando juntar en un mismo terminal móvil las dos numeraciones”, nos dice.

La gran novedad de su servicio, además de ese servidor en la nube, es que, a diferencia de propuestas similares del mercado para particulares, éste está orientado a pymes y autónomos, que en muchos casos están muy apegados a su línea fija, incluso por costes.

Las ideas están ahí, pero qué os aporta Start, les preguntamos. “A mí, SECOT, B-Able y los tutores de la Cátedra Orange me han ayudado a ver las dos alternativas posibles para hacer de HealthEye un posible negocio», nos dice Jonathan. A corto plazo, la venta de publicidad y la comisión por servicios de fisioterapia o de psicología, para pacientes y también para sus familiares. A largo plazo,  los datos y la información generada por la red social también puede ser interesante a efectos de estudios estadísticos, por ejemplo”.

En otras palabras, Start les ayuda a transformar transformar una idea atractiva en un posible negocio. Los tres lo tienen claro: el apoyo de profesionales senior y de B-Able y SECOT ha sido clave para “llevar a tierra” sus proyectos. “Ellos nos ayudan a hacer los números y a ser realistas de cara a presentar bien nuestra idea de negocio a un inversor. Sobre todo nos ayudan a elaborar un modelo de negocio, porque para nosotros es muy complicado ya que, como ingenieros de telecomunicaciones, nos falta una visión más multidisciplinar.

Quizá les falta esa visión de conjunto para convertirse ya en empresarios, pero ganas de aprender y de emprender no les faltan. Esperemos que ellos, y tantos como ellos, tenga la mejor de las suertes.

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