¿Cómo es la tecnología que se emplea en los aeropuertos?

Innovación

Solo sumando cifras de Estados Unidos y China, en 2019 viajaron en avión más de 1.500 millones de pasajeros. Datos que demuestran que los aeropuertos son espacios imprescindibles para el desarrollo socioeconómico de cualquier región.

Como resultado, las autoridades aeroportuarias realizan constantemente fuertes inversiones tecnológicas que les sitúen a la vanguarda en cuestiones de seguridad, eficiencia y sostenibilidad.

Medidas frente a la COVID-19

Aunque, antes de entrar en esos puntos, la actualidad obliga a explicar algunas de las medidas establecidas para frenar los riesgos del coronavirus. El mundo de las aerolíneas es uno de los más perjudicados por la pandemia. En la Unión Europea, por ejemplo, el número de pasajeros podría descender hasta un 60% a lo largo de 2020. Y, en aras de la deseada vuelta a la normalidad, las empresas están trabajando para garantizar la protección e higiene en sus instalaciones.

En primer lugar, la tecnología biométrica pasará a ser un instrumento primordial en los aeropuertos. Se trata de poder comprobar la identidad de los viajeros reduciendo el contacto físico al mínimo. El aeródromo de Dallas Forth-Worth y las compañías Delta Air Lines y United Airlines ya utilizan dispositivos de reconocimiento facial y escaneo de iris.

Entre las medidas de desinfección, se encuentran sistemas de rayos ultravioletas para descontaminar los equipajes y purificar el aire que se reintegre en los aparatos de aire acondicionado. Por otro lado, el uso de nebulizadores electrostáticos servirá también para eliminar gérmenes en las áreas de paso y de descanso.

Y se están implementando nuevas medidas como controles de temperatura, revestimientos antimicrobianos para las superficies y procedimientos automáticos de desinfección y limpieza.

Tecnología en la seguridad de los aeropuertos

Al margen del coronavirus, hace tiempo que la seguridad es una de las principales preocupaciones en los aeródromos.

El sistema LaseALD con escáneres láser 3D se utiliza en Bonn para identificar posibles residuos en sus pistas. El objetivo es evitar retrasos, desvíos o, en el peor de los casos, un accidente aéreo. Según Boeing, este tipo de desechos provoca daños anuales por valor de 4.000 millones de dólares.

Asimismo, la inteligencia artificial y el aprendizaje automático se usarán para detectar la presencia de explosivos, armas y otras posibles amenazas. IA Evolvy Edge, por ejemplo, es un dispositivo de seguridad sin contacto capaz de examinar a 900 viajeros por hora y que ya trabaja en el aeropuerto de Oakland.

El vuelo no autorizado de drones en pistas y sus proximidades se combate con soluciones como EagleSHIELD, que dispone de enjambres de drones para el contraataque, armas de energía e interferencias; o el sistema ARMS de la española Indra, una tecnología que emplea radares de alta resolución para detectar drones en los aeropuertos.

Altamente eficiente

Suecia fue el primer país del mundo en introducir, en 2015, el RTS (Remote Tower System), es decir, un medio de control remoto para el tráfico aéreo. Estas torres funcionan a partir de cámaras y sensores que envían información en tiempo real. A cientos de kilómetros, los controladores supervisan la actividad del aeropuerto con monitores en alta definición e imágenes de 360 grados. En febrero, Indra presentó la primera torre de control gestionada por IA del mundo.

Uno de los grandes problemas de gestión de cualquier aeródromo es el control de equipaje. En junio del año pasado, la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) aprobó una resolución por la que respalda la implantación de las etiquetas RFID. Según un informe de SITA, a través del rastreo por radiofrecuencia, la entrega correcta de maletas mejora en un 66%.

Igualmente, otra tecnología muy interesante para los aeropuertos son los gemelos digitales. En Copenhague, ya operan con una réplica virtual de sus instalaciones. De este modo, pueden testear planes y proyectos y obtener información fiable sobre sus resultados antes de trasladar cualquier idea a la vida real.

Cada día más sostenible

Un estudio de King’s College presentado a principios de año advertía de cómo los aeropuertos son grandes emisores de partículas UFP (partículas ultrafinas). Y, en consecuencia, causantes de la contaminación en el centro de muchas ciudades. Las empresas aeronaúticas se afanan en combatir los efectos del cambio climático, no en ser cómplices del mismo.

En enero de 2019, AENA era reconocida por el Carbon Disclosure Project (CDP), como una de las empresas más comprometidas con el medioambiente. La compañía pública se ha unido a la iniciativa NetZero2050, por la que se plantea el reto de lograr cero emisiones de carbono en 2050. Por otro lado, su Plan Fotovoltaico espera producir el 70% de la energía que necesita para su propio abastecimiento.

De igual forma, el aeropuerto de Londres, quiere convertirse en el más sostenible del mundo a través de su plan ‘Heathrow 2.0’. La clave es el compromiso con las comunidades que trabajan y viven cerca de las instalaciones. Como resultado, han creado el Centro de Excelencia de Heathrow. Se trata de un espacio en el que explorar nuevas opciones para conseguir viajes más sostenibles que, al tiempo, contribuyan al crecimiento económico de la región.

Hace unos meses, el aeródromo londinense se convirtió en el primero del planeta acreditado en pesca sostenible. Es decir, los restaurantes de sus cinco terminales se comprometen a ofrecer en sus menús productos pescados de forma que no perjudique al medioambiente.

Por Noelia Martínez

Imágenes |Yassine Khalfalli, chuttersnap, Soner Ozmen, Pascal Meier on Unsplash

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