Mónica Sala: “Tenemos que trabajar para que una niña que tiene valor para ser ingeniera no pierda esa disposición a los 17 años”

Red

La presencia de las mujeres en la tecnología sigue siendo a día de hoy notablemente baja. De hecho, en los últimos años se ha visto reducido el número de alumnas matriculadas y egresadas en estudios de grado de ingeniería y arquitectura, ciencias, TIC (las categorías más próximas al concepto STEM disponibles en el INE), con excepción de matemáticas y estadística.

A este hecho se suma la falta de mujeres STEM en los puestos de mando. Mónica Sala, ingeniera superior de telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Cataluña y actual Directora General de Red y Coordinación de Tecnología en Orange España, contesta a preguntas sobre el papel de las empresas en la búsqueda de equipos de trabajo más heterogéneos e integradores.

– Si observamos la carrera de una mujer con vocación técnica, ¿qué barreras surgen a lo largo de la misma?

Las barreras son claramente culturales. Lamentablemente, los estudios que tratan de explicar la escasa presencia de las mujeres en carreras técnicas indican que, en las niñas, a partir de los seis años y debido a barreras culturales, va creciendo su inseguridad para escoger carreras con fama de difíciles y con mayoría de hombres en ellas. Causa algo de tristeza pensar que una niña de 4 años tendría valor suficiente para escoger una ingeniería, pero que esta buena disposición inicial la habrá perdido a los 17 años.

– ¿Es posible eliminar los estereotipos de género asociados a estas titulaciones, por ejemplo a través de referentes [como tú]?

Claramente, la visualización de mujeres con carreras técnicas ayuda a eliminar los estereotipos de género asociados a estas titulaciones, ya que permiten que las jóvenes y sus padres tengan referentes.

Y en España tenemos suerte, porque hay bastantes referentes y muy destacadas. Cristina Garmendia de Fundación COTEC, Pilar López de Microsoft o Marta Martínez de IBM son algunos ejemplos. Todas ellas son mujeres brillantes en puestos de altísima responsabilidad y con un relevante contenido tecnológico.

Y evidentemente, si yo puedo ayudar, encantada de hacerlo. De hecho, recuerdo dos casos de amigos que me pidieron que hablara con sus hijas porque estaban dudando si escoger una ingeniería. En los dos casos, acabaron escogiendo ingenierías, una telecos y la otra industriales. ¡No sabes la ilusión que me hizo!.

– ¿Qué retos has tenido que superar a título personal?

He sido muy afortunada. Mi madre me enseñó que todo es posible con trabajo y esfuerzo, independientemente de ser hombre o mujer. Y mi marido entiende y comparte perfectamente la igualdad. Puedo decir sin equivocarme que, gracias a ellos, yo he llegado a ser una ingeniera directiva.

Pero no podemos dejar estos temas en manos de la fortuna. Es necesario que las Administraciones trabajen en la visualización de mujeres referentes, como hemos dicho antes, y en políticas de conciliación que favorezcan la corresponsabilidad de los hombres en la vida familiar. También me gustaria destacar que leyes estrictas sobre paridad tendrían un efecto muy positivo.

– Los centros de formación y las empresas pueden dar impulso a estas vocaciones. ¿Cómo?

Totalmente de acuerdo. Los centros de formación y las empresas podemos, y añadiría debemos, impulsar estas vocaciones.

En Orange tenemos dos ejemplos muy positivos de este impulso. Uno es el Premio Mujer y Tecnología de la Fundación Orange, un galardón que distingue y premia a mujeres que destacan por su labor en los ámbitos de la tecnología y la innovación social, y cuyos resultados constituyen un referente en la transformación de la sociedad. Claramente esta iniciativa ayuda a la visualización de referentes femeninos.

Otro ejemplo es el programa que hemos lanzado de captación de talento femenino, con becas dirigidas a jóvenes mujeres matriculadas en carreras universitarias del ámbito STEM, para que trabajen en Orange. Con este tipo de programas conseguiremos incrementar el número de mujeres STEM en la empresa, y damos pie a que comience un círculo virtuoso. Más mujeres traerán más mujeres. Más mujeres significa más referentes.

– ¿Qué proyectos lleváis a cabo en Orange para fomentar la integración laboral en la búsqueda de equipos más ricos y heterogéneos?

Además de las políticas de igualdad y diversidad que tenemos en Orange, me gustaría destacar la implementación de la forma de trabajo agile, que empezamos hace unos años.

Esta metodología, por definición, fomenta la creación de equipos hetereogéneos, ya que su unidad de trabajo, squad, son equipos mutidisciplinares y auto-organizados con un objetivo común. Y al forzar la creación de equipos multidiciplinares se consiguen, como beneficio añadido muy importante, equipos diversos en género.

– ¿Qué mejoras empresariales habéis notado cuando se aumenta la presencia de mujeres en entornos técnicos?

Hay multitud de estudios que indican los beneficios que aportan los equipos con presencia equilibrada de hombres y mujeres, tanto en entornos técnicos como no técnicos, y tanto en equipos directivos como no directivos.

Una conclusión importante de estos estudios es una correlación entre empresas con un número significativo de mujeres en sus equipos directivos y sus resultados económicos, que son resultados más positivos frente escenarios más desequilibrados en género, como por ejemplo indica el estudio “La mujer directiva en España” de PwC. Otra conclusión es que equipos mixtos aportan más valor en la toma de decisiones. Otra conclusión es que equipos equitativos directivos aumentan tanto la retención de empleados como de clientes.

Pero más allá de los beneficios cuantitativos, para mí es un tema de justicia. No es justo expulsar a la mitad de la población de los entornos técnicos y directivos. No es justo para las mujeres, ni para la sociedad.

– ¿Es posible eliminar los estereotipos de género asociados a estas titulaciones?

No sólo es posible, sino que es una necesidad ineludible, si no queremos desperdiciar el talento de la mitad de la población.

Además, por propia experiencia puedo decir, que una ingeniería es una formación muy gratificante. Gracias a estos estudios, entiendes cómo funciona buena parte del mundo en el que vivimos, desde algo tan cotidiano como una video-llamada o un WhatsApp entre dos amigos, a algo tan impresionante como las comunicaciones en la exploración espacial. Además, estas carreras ofrecen grandes oportunidades laborales, algo muy a tener en cuenta en un país como España, con una tasa media de paro juvenil del 40%.

En definitiva, podemos y debemos fomentar la presencia de mujeres en carreras técnicas.

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