Qué hacer antes del cierre del primer trimestre si eres autónomo o pyme

Consejos para la gestión del trimestre para pymes y autónomos.

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El cierre del primer trimestre es uno de los momentos fiscales más delicados del año para autónomos y pymes.

No solo marca el primer gran ajuste con Hacienda, también un error ahora puede arrastrarse durante meses y acabar en recargos, requerimientos o inspecciones que se podrían haber evitado con una planificación mínima.

Este es el calendario de Hacienda para 2026.

Calendario de Hacienda 2026: autónomos y pymes

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Abril llega siempre con la misma sensación de urgencia, pero quienes preparan el trimestre con antelación saben que no se trata solo de presentar impuestos, sino de hacerlo bien.

Tener claros los modelos exactos, revisar la documentación exigida y cuadrar cifras antes del último momento es clave para evitar sobresaltos innecesarios.

Los modelos tributarios que debes tener listos antes de abril

El primer trimestre concentra algunos de los modelos más relevantes del calendario fiscal.

Para la mayoría de autónomos y pymes, el protagonista es el modelo 303, correspondiente a la autoliquidación trimestral del IVA. Antes de presentarlo conviene verificar que todas las facturas emitidas y recibidas del periodo están correctamente contabilizadas y que los tipos aplicados son coherentes.

Junto al IVA, el modelo 130 o el modelo 131, según se tribute en estimación directa o módulos, determina el pago fraccionado del IRPF.

Este modelo refleja el rendimiento real del negocio y exige que los ingresos y gastos estén correctamente imputados al trimestre. Un error aquí no solo afecta al pago actual, también influye en la declaración anual.

Hay modelos que suelen generar más controversia cada trimestre.

Retenciones: los modelos que más problemas generan

Uno de los focos habituales de incidencias está en las retenciones. El modelo 111 recoge las retenciones practicadas a trabajadores, profesionales y colaboradores, mientras que el modelo 115 se aplica a las retenciones por alquileres de locales u oficinas. Ambos deben cuadrar con las nóminas, facturas y contratos vigentes durante el trimestre.

La Agencia Tributaria cruza estos datos de forma automática, por lo que cualquier discrepancia puede acabar en un requerimiento. Revisar que los importes declarados coinciden con lo realmente pagado evita errores que, aunque parezcan menores, pueden derivar en sanciones.

El resumen anual empieza a construirse ahora

Aunque los resúmenes anuales se presentan más adelante, el primer trimestre es la base de documentos como el modelo 390, resumen anual del IVA, o el modelo 190, que recopila todas las retenciones del ejercicio.

Si los datos trimestrales no están bien cerrados desde el inicio, corregirlos después se vuelve mucho más complejo.

Por eso, cerrar correctamente los modelos 303, 111 y 115 del primer trimestre facilita enormemente el cumplimiento fiscal al final del año. La coherencia entre trimestres es uno de los aspectos que más valora Hacienda en sus controles automatizados.

Evitar inspecciones de Hacienda es uno de los objetivos de toda esta gestión.

Documentación obligatoria que conviene revisar

Antes de presentar los modelos, es imprescindible revisar la documentación que los respalda.

Facturas completas y numeradas, justificantes bancarios, contratos de alquiler y nóminas deben estar disponibles y correctamente archivados. En el caso del IVA, una factura incorrecta puede invalidar la deducción y generar un ajuste posterior.

Para autónomos y pymes que trabajan con asesorías, entregar esta documentación con tiempo suficiente permite detectar errores antes de que se conviertan en un problema formal ante la Administración.

Conocer modelos y plazos de Hacienda es fundamental.

Liquidez y previsión de pagos a Hacienda

El cierre del trimestre no es solo una cuestión fiscal, también financiera. Calcular con antelación el importe de los modelos 303, 130 o 131 permite prever el impacto en la tesorería y evitar tensiones de última hora. Muchos negocios se enfrentan a dificultades no por falta de ingresos, sino por no anticipar sus obligaciones fiscales.

Este análisis previo ayuda a decidir si conviene ajustar gastos, aplazar inversiones o preparar un colchón de liquidez para los siguientes meses.

Un cierre correcto evita inspecciones innecesarias

La experiencia demuestra que los errores repetidos, los descuadres entre modelos o las correcciones constantes aumentan el riesgo de revisión por parte de Hacienda. Un primer trimestre bien cerrado transmite coherencia y reduce la probabilidad de comprobaciones futuras.

Para autónomos y pymes, dedicar tiempo ahora a revisar los modelos 303, 130, 131, 111 y 115 no es una pérdida de tiempo, sino una inversión en tranquilidad fiscal durante el resto del año.

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