La IX Jornada Mujeres en el Autismo aborda las barreras y buenas prácticas con perspectiva de género para mejorar la calidad de vida de las personas con TEA

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El espacio Orange Digital Center de Madrid ha sido hoy el escenario de la IX Jornada Mujeres en el Autismo, organizada por La Fundación Orange y la Federación Autismo Madrid en el marco del Día Internacional de la Mujer.

Bajo el título “Mujeres en el autismo: barreras y buenas prácticas”, mujeres autistas, familiares de personas con TEA y especialistas en autismo de diversas entidades y disciplinas han participado en este espacio de reflexión.

El título de este año no es casual. Hablar de barreras implica referirse a los obstáculos que aún forman parte de la vida cotidiana de muchas mujeres autistas y sus familias. Barreras que pueden ser visibles o invisibles, pero que condicionan derechos, oportunidades y bienestar.

Por otro lado, hablar de buenas prácticas es hablar de esperanza, compromiso y cambio. Es reconocer que existen iniciativas, enfoques y experiencias que están funcionando, que deben ser compartidas y fortalecidas.

Todas las ponentes han puesto énfasis, por tanto, en las desigualdades estructurales que siguen afectando a niñas y mujeres autistas, como son las barreras administrativas y sanitarias, el impacto del edadismo o cómo afrontar la maternidad desde el prisma de mujer y madre autista. 

También se han puesto en valor las experiencias transformadoras y las buenas prácticas que, desde una perspectiva de género, contribuyen a mejorar su calidad de vida y a garantizar un reconocimiento efectivo de sus derechos, como por ejemplo en el ámbito de la educación.

Durante la jornada, se han abordado, además, distintas realidades que forman parte de la vida de las mujeres autistas, desde su etapa de niña, adolescente hasta tercera edad. Además, al inicio, se realizó la lectura del Manifiesto por las Mujeres Autistas “Barreras y Buenas Prácticas”, un texto que recoge reivindicaciones, realidades y propuestas para seguir avanzando en la igualdad y el respeto de sus derechos.

Desde Federación Autismo Madrid, su director, Antonio Alcántara, ha subrayado que, “en esta novena edición hemos querido centrar el foco en las barreras que todavía encuentran las mujeres autistas en distintos ámbitos de su vida, pero también en las buenas prácticas que están contribuyendo a generar cambios reales. Nuestro objetivo es doble: visibilizar las dificultades que persisten y, al mismo tiempo, poner en valor iniciativas que abren camino hacia entornos más inclusivos y ajustados a sus necesidades para generar un cambio de mirada. Antonio Alcántara, director de autismo Madrid”.

Por su parte, Esther González, responsable de proyectos de Autismo de la Fundación Orange, ha destacado que “el compromiso de nuestra Fundación con la inclusión digital y social de las personas con autismo es una línea estratégica en la que llevamos más de veinte años, mediante proyectos tecnológicos, formativos y de sensibilización. En el 8M, recordamos que la igualdad solo será posible si reconocemos la vulnerabilidad de las mujeres autistas y compartimos iniciativas que impulsen una transformación social auténtica y efectiva”.

De la denuncia a la acción: visibilizar buenas prácticas

Tras una edición anterior centrada en las violencias que afrontan las mujeres autistas, esta IX Jornada ha dado un paso más, poniendo en valor iniciativas y experiencias que incorporan la perspectiva de género en el abordaje del autismo, y compartiendo propuestas orientadas a mejorar el diagnóstico, los apoyos y la atención especializada a mujeres y niñas en el espectro.

Entre las entidades que han participado dando voz a estas iniciativas han estado el Grupo de Mujeres Autistas de Fundación Quinta, y profesionales de las entidades federadas Fundación Mi Persona FavoritaFundación ConecTEAFundación Erik LovaasAUCAVIAsociación ConcienciaTEA, y Asociación CEPRI, así como el Comité para la Promoción y Apoyo de la mujer autista – CEPAMA

Así, por ejemplo, Carmen Molina, presidenta de la Asociación CEPAMA Mujeres autistas, ha explicado las barreras y desigualdades que abordan las mujeres autistas en contextos de envejecimiento, invisibilidad social y soledad.

Asimismo, desde su perspectiva como mujer autista, Aroa Estévez, ha profundizado sobre las barreras administrativas y el avance que supone la tramitación electrónica para ganar autonomía en el día a día.

Por su parte, Irene Ceza (presidenta de la Asociación ConcienciaTEA, autista y madre de hijos autistas) o Antía Reverter (profesora de FP y también autista y madre de hijos en el espectro) han expresado la sobrecarga que sufren las madres autistas con hijos autistas y la necesidad de redes de apoyo, no solo administrativo sino social.

Por último, la educación ha sido un eje relevante de la conversación, a través de la experiencia de maestras en Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y profesionales de orientación, que han compartido sus formas de trabajo, así como la necesidad de protocolos y sistemas de integración para preparar a las niñas y adolescentes autistas a la transición a una sociedad con autonomía.

El objetivo de todas estas experiencias compartidas es avanzar hacia un modelo de atención que reconozca la diversidad dentro del espectro y garantice respuestas adecuadas a las necesidades específicas de las mujeres.

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