Cómo saber si te están espiando el teléfono móvil Android

Consejos y trucos

La privacidad es un aspecto cada vez más importante para los usuarios, nos preocupa bastante estar a salvo en nuestra vida digital. Entre las fechorías posibles a la intimidad del usuario hay algo muy incómodo: la sospecha de que te están observando o manipulando el teléfono de forma remota.

Tanto las grandes empresas como las pequeñas recopilan información de nuestros datos y actividad. Pero siempre hay unos límites que podemos garantizar usando medios oficiales para descargar las aplicaciones.

En este artículo vamos a proponer algunas pistas que ayudarán a saber si algo raro está ocurriendo en el teléfono. Teniéndolos en cuenta será más sencillo detectar si alguien nos está espiando o efectuando algunas malas prácticas:

Comportamientos extraños en el teléfono

Es muy complicado reconocer si nos están espiando sin ser un experto en seguridad en el móvil, pero si conocemos bien cómo funciona nuestro terminal podemos llegar a identificar comportamientos extraños. 

No es la intención de este artículo crear un estado de miedo, pero sí estar alerta ante diferentes situaciones que pueden ser anormales, indicativas de espionaje. Vamos a repasar las principales señales.

Atentos al consumo de batería

Experimentar un consumo mayor de la batería de nuestro teléfono, sin haber hecho nada especial con él, es un mal síntoma. Es muy posible que tenga que ver con un mal funcionamiento del sistema o una aplicación concreta, pero también es un indicativo de que nos estén vigilando.

Espiar de forma continua es una tarea que consume bastante energía. Suelen ser aplicaciones funcionando en segundo plano, así que se va a notar en la autonomía media que estamos acostumbrados a disfrutar. Por esto es recomendable aprender a comprobar qué aplicaciones son más exigentes energéticamente hablando.

Es tan sencillo como ir a los ajustes de nuestros teléfonos y buscar la opción “uso de batería”. Según el terminal puede cambiar el nombre o la ubicación, pero no será difícil encontrarla. Echa un vistazo al listado, ten en cuenta las aplicaciones que más usas y valora si lo que tienes delante se corresponde con la realidad o hay alguna extraña entre ellas.

Cabe la posibilidad de que la aplicación maliciosa esté camuflada con un nombre relacionado con el sistema, para que no sea considerada peligrosa a primera vista. Si entras en ella, y puedes desinstalarla, quiere decir que no es muy importante para el sistema, ya que no es posible hacer eso.

Una prueba bastante interesante es la de cargar el teléfono al completo antes de ir a dormir, desactivar las aplicaciones que más utilizamos y comprobar si a la mañana siguiente el nivel de batería ha descendido de forma considerable. También si ha subido el consumo de datos.

Consumo anormal de datos

Va de la mano del uso de batería. Es el segundo indicativo de que algo raro puede estar ocurriendo en nuestro teléfono. Es muy probable que una aplicación intrusa necesite consumir datos de tu conexión a internet para realizar sus fechorías: enviar la información recopilada al atacante.

De nuevo tenemos la posibilidad de echar un vistazo a las aplicaciones que más consumen en tu teléfono, eso es posible hacerlo en el menú de ajustes, opción “uso de datos”. Veremos una lista ordenada con las apps más glotonas. Si entre ellas ves algo sospechoso, no dudes en poner medios para acabar con las infractoras.

El teléfono se calienta

Que un teléfono se caliente es algo bastante habitual, en especial si realizamos tareas exigentes como capturar vídeos y fotos con la cámara, echar unas partidas, usar el GPS o ver YouTube. ¿Estás muy familiarizado con estos usos del teléfono? Es posible identificar cuando se experimentan temperaturas extrañas.

Con lo que nos tenemos que quedar es que el consumo de recursos y batería provoca que el teléfono llegue a calentarse, así que si no lo estamos usando de forma intensa nos encontramos ante otro comportamiento extraño, un indicio de espionaje.

Sonidos en llamadas

Es lo más complejo de evaluar, ya que problemas en las llamadas siempre van a existir, pero si se convierte en una situación recurrente es señal de que algo ocurre. La calidad del sonido de las llamadas puede verse afectada si hay alguna aplicación en segundo plano que las está grabando. 

No estará de más usar tu tarjeta en otro teléfono y realizar las mismas llamadas en ese momento, para detectar si es tu terminal el que no se encuentra en las mejores condiciones.

El teléfono se enciende o apaga solo

Un comportamiento muy extraño es que la pantalla del teléfono, estando en reposo, se encienda de manera inesperada. Es muy posible que exista una actividad en segundo plano que esté provocando esta acción. 

Más preocupante es que el móvil se reinicie, sin que nos haya avisado que va a realizar ese proceso. Eso solo se puede conseguir con permisos de administrador en el teléfono.

Repasa los inicios de sesión

Es posible que el problema no esté en el teléfono en sí, sino que el espionaje se haya consumado en una cuenta de algún servicio concreto. Hablamos de aplicaciones tan utilizadas como Instagram, Facebook o el propio Gmail.

En el caso de los servicios de Google recibimos notificaciones con los inicios de sesión nuevos que se realizan en dispositivos diferentes, así que no tenemos mejor alarma para detectar que algo ocurre. Las aplicaciones de Facebook, como Instagram, también guardan un registro de los inicios de sesión. Lo encontramos en su configuración.

Atención especial si recibes mensajes por SMS o correos con códigos de verificación o solicitudes de nueva contraseña. Es un buen motivo para sospechar.

El mejor consejo que se puede dar en cuanto a cuentas y autenticación es que se utilice la verificación en dos pasos en todos los servicios que sea posible.

Qué hacer si estamos siendo espiados

En el caso de tener claro quién nos está atacando, podemos interponer una denuncia a la policía: espiar un móvil es ilegal. La realidad es que esto es una situación que es difícil que se dé, por lo que lo ideal es pasar a la acción de forma personal.

Reinicia el teléfono en modo seguro. Esto deshabilita la ejecución de aplicaciones de terceros. Será el momento para desinstalar todo aquello que nos parezca sospechoso. En el caso de no estar seguro, restaura de fábrica el teléfono para no dejar ningún rastro.

Lo siguiente que deberíamos hacer es cambiar contraseñas en nuestros principales servicios. Lo mejor es activar la verificación en dos pasos en todas las opciones que sea posible (preferible con código SMS).

Si te han quedado muchas dudas ante la situación futura, aprovecha para instalar alguna aplicación contra el malware. Sobra decir que protejamos nuestro teléfono con un PIN, contraseña o cualquier otro bloqueo de pantalla.

Google Play Protect activado

En el sistema operativo de Google es vital tener conectado Play Protect, que es la protección preinstalada en la mayoría de móviles Android. Es curioso, pero muchas aplicaciones espía nos piden que desactivemos esta protección para poder ejecutarse. Nunca hay que hacerlo, Play Protect detecta muchos de estos desarrollos como maliciosos, de modo que evita que funcionen.

Para activarlo y analizar las aplicaciones del teléfono debemos ir a Google Play, pulsar en nuestro avatar y luego elegir Play Protect. 

Revisa tus aplicaciones

También podemos realizar un repaso manual de lo que tenemos instalado. En los ajustes de Android pulsamos en la opción “Aplicaciones” y nos aparecerá una lista entre las que debemos buscar nombres genéricos bajo los que se camuflan las apps infractoras.

Toca en una aplicación sospechosa para ver su información. La principal diferencia es que una app del sistema no se puede desinstalar y las que fingen serlo, sí. 

Otro modo de saber si una app es quien dice ser es mirar su lugar de procedencia, desde dónde ha sido instalada.  Asegúrate de que todas provengan de Google Play, no de una APK.

Por Kote Puerto.

Imágenes | Jack Sharp | Kajetan Sumilla | Alexander Andrews

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