La industria agroalimentaria es uno de los principales motores económicos de la economía española. En general, su modelo operativo actual se basa en la centralización de productos en grandes centros logísticos e infraestructuras de transformación.
En los últimos años, el riesgo de incendios en este tipo de instalaciones industriales ha aumentado debido a la combinación de nuevos materiales de construcción, la expansión de cubiertas fotovoltaicas y la creciente complejidad de las infraestructuras. Este escenario ha impulsado a muchas organizaciones a replantear cómo proteger sus activos, evolucionando desde un modelo reactivo hacia uno basado en detección anticipada y vigilancia continua.
Las nuevas tecnologías permiten hoy una prevención más precisa, gracias a la integración de sensores IoT, conectividad avanzada, robótica autónoma, drones y análisis con inteligencia artificial. Este enfoque no solo mejora la seguridad, sino que permite a las empresas identificar señales de riesgo antes de que se conviertan en un incendio real.
Además, gracias a estas nuevas soluciones las compañías aseguradoras disponen de un sistema que les permite realizar trazabilidad de los riesgos y de las acciones que permiten mitigarlos, lo que les permite adaptar sus pólizas de seguro y los clientes pueden acceder a coberturas de incendio de forma más sencilla.
De la detección a la predicción: un nuevo marco tecnológico
La prevención de incendios se está transformando gracias a un conjunto de soluciones que actúan de forma coordinada:
1. Sensores IoT conectados a redes de alta capacidad
Los sensores distribuidos en la instalación capturan datos térmicos, ambientales o estructurales y los transmiten en tiempo real mediante redes móviles avanzadas como el 5G+, lo que permite analizar condiciones críticas de manera continua y sin interrupciones. Esto resulta esencial en sectores donde la detección temprana puede marcar la diferencia.
2. Robótica autónoma para inspecciones en zonas críticas
Los robots autónomos, como los modelos desplegados en proyectos industriales, son capaces de recorrer instalaciones, acceder a cubiertas y zonas de difícil acceso, y detectar variaciones anómalas de temperatura gracias a cámaras térmicas y sensores especializados. La baja latencia de la red 5G Stand Alone permite enviar estas alertas a una consola de control prácticamente en tiempo real.
3. Drones que ofrecen visión aérea continua
Los drones industriales actuales permiten obtener mapas térmicos en tiempo real y realizar vuelos prolongados para vigilar infraestructuras desde el aire. Esta capacidad de inspección continua permite detectar “puntos calientes” que podrían pasar inadvertidos mediante métodos tradicionales.
4. Edge Computing e inteligencia artificial para analizar y anticipar
La combinación de Edge Computing con modelos de IA posibilita el procesamiento inmediato de los datos recopilados por sensores, robots y drones, evitando latencias innecesarias y permitiendo identificar patrones que podrían anticipar un incendio incluso antes de que exista una llama. Esta capacidad predictiva es una de las innovaciones más relevantes para la seguridad industrial
El caso de Cascajares: reconstruir priorizando la prevención
En enero de 2023, un incendio arrasó la fábrica de Cascajares en Dueñas, destruyendo en minutos 30 años de historia. Tras aquel suceso, la empresa tomó la decisión de reconstruirse integrando tecnologías avanzadas que ayudaran a evitar un siniestro similar en el futuro.
Como parte de ese proceso, Cascajares está probando una solución basada en:
- Sensores térmicos basados en 5G en los puntos críticos de la fábrica, que son calibrados y ajustados para detectar cambios mínimos de temperatura que superen los umbrales establecidos en cada punto, y capaces de generar una alerta en tiempo real.
- Robots autónomos capaces de inspeccionar las instalaciones de forma autónoma o manual, e identificar variaciones térmicas en tiempo real.
- Drones que realizan vuelos prolongados y generan mapas de calor de las cubiertas con información detallada del estado de la infraestructura, generando alertas ante cualquier cambio con respecto a los umbrales establecidos.
. - Conectividad 5G Stand Alone, que permite sincronizar robots y drones y transmitir datos con una latencia ultra baja, habilitando inspecciones remotas desde cualquier ubicación.
- Plataforma de control centralizado que ejecuta Modelos de IA, capaces de clasificar automáticamente posibles puntos calientes, correlar alertas para generar alarmas y anticipar comportamientos térmicos anómalos.
Esta solución, presentada también en el Mobile World Congress y testada en colaboración con equipos especializados en riesgos industriales, sirve como ejemplo real de cómo la tecnología puede transformar la forma en que las empresas gestionan su seguridad.
Lecciones que deja un caso real
El ejemplo de Cascajares muestra cómo la combinación de robótica, sensores, IA y conectividad 5G permite:
- Identificar riesgos invisibles antes de que se materialicen.
- Reducir tiempos de reacción gracias al análisis y la transmisión en tiempo real.
- Disminuir el impacto económico y operativo asociado a un posible siniestro.
- Aumentar la resiliencia industrial, especialmente en sectores con riesgo creciente de incendios.
- Acceder a mejores condiciones en las pólizas de seguros contratadas.
Un paso decisivo hacia un modelo industrial más seguro
La prevención de incendios basada en datos, análisis predictivo y vigilancia autónoma marca un nuevo estándar para las industrias que buscan no solo cumplir con la normativa, sino proteger de manera activa sus instalaciones y garantizar la continuidad de su actividad.
El caso de Cascajares demuestra que, tras una tragedia, la tecnología puede convertirse en una oportunidad para reconstruir de forma más segura, moderna y preparada para el futuro. Instalaciones mejor protegidas, procesos bajo control y una capacidad real de anticiparse a los riesgos: un avance decisivo hacia una industria más fuerte y resiliente.